domingo, 15 de mayo de 2016

La metamorfosis I

Gregor sólo necesitó escuchar el primer saludo del visitante y ya sabía quién era, el apoderado en persona. ¿Por qué había sido condenado Gregor a prestar sus servicios en una empresa en la que al más mínimo descuido se concebía inmediatamente la mayor sospecha? ¿Es que todos los empleados, sin excepción, eran unos bribones? ¿Es que no había entre ellos un hombre leal y adicto a quien, simplemente porque no hubiese aprovechado para el almacén un par de horas de la mañana, se lo comiesen los remordimientos y francamente no estuviese en condiciones de abandonar la cama? ¿Es que no era de verdad suficiente mandar a preguntar a un aprendiz – si es que este «pregunteo» era necesario? ¿Tenía que venir el apoderado en persona y había con ello que mostrar a toda una familia inocente que la investigación de este sospechoso asunto solamente podía ser confiada al juicio del apoderado? Y, más como consecuencia de la irritación a la que le condujeron estos pensamientos que como consecuencia de una auténtica decisión, se lanzó de la cama con toda su fuerza.
Se produjo un golpe fuerte, pero no fue un auténtico ruido. La caída fue amortiguada un poco por la alfombra y además la espalda era más elástica de lo que Gregor había pensado; a ello se debió el sonido sordo y poco aparatoso.
Solamente no había mantenido la cabeza con el cuidado necesario y se la había golpeado, la giró y la restregó contra la alfombra de rabia y dolor.
– Ahí dentro se ha caído algo – dijo el apoderado en la habitación contigua de la izquierda.
Gregor intentó imaginarse si quizá alguna vez no podría ocurrirle al apoderado algo parecido a lo que le ocurría hoy a él; había al menos que admitir la posibilidad.

Pero, como cruda respuesta a esta pregunta, el apoderado dio ahora un par de pasos firmes en la habitación contigua e hizo crujir sus botas de charol.


Este texto hace una reflexión quejándose del apoderado, que entra en la casa, quejandose de la autoridad que ejerce sobre él. Gregor se levanta de la cama con rabia y haciendo ruido, lo que crea que el apoderado reaccione. Así qué, podemos decir que el tema de este fragmento es la sensación de autoridad que ejerce el apoderado en Gregor, cuestionando sus comportamiento y reaccionando de manera llamativa una vez entra en casa. Es obvio que este tema será constante en el libro y que proceden de unos valores que analizaremos proximamente. 

Resultado de imagen de Gregor kafkaEn cuanto a la obra en general, podemos destacar muchos temas. El tema principal y el que dá sentido a esta obra es la autoridad que hay en la sociedad que Kafka odiaba y cómo una persona puede tener o sentir una humillación ante un poder de gran autoridad. En este caso, el apoderado es el que representa e la obra este tema de autoridad: la tirria que le produce a Gregor es simplemente el reflejo de la opinión que tiene Kafka de la realidad. También podemos encontrar toques de la sociedad y el aislamiento, que nos transmite la obra en todo momento; apenas hay diálogo,  y a pesar de que el apoderado convive con Gregor, sus indiferencias son muchas, tantas que el concepto ´amigos´ entre ellos no existe. El aislamiento se ve de manera clara, ya que no hay comunicación entre ellos, son separados por una pared que rompe definitivamente el hilo de comunicación posible. 


Este texto pertenece al planteamiento de la obra, después ya de haber tenido su metamorfosis, y aún no había perdido el trabajo ya que eran pocas horas después de la metamorfosis. Bueno, centrándome ya en las características de este texto, en primer lugar remarcar la manera tan peculiar que tenía Kafka de narrar. Ya que, narraba con un narrador en tercera persona, aveces omnisciente, pero la obra se escribe desde la perspectiva del protagonista.

En la estructura interna, podemos ver cómo en el primer párrafo Gregor hace una reflexión y piensa sobre la autoridad que el apoderado ejerce sobre él. En los siguientes párrafos vemos cómo Gregor reacciona y ocurre el episodio de la ciada, y consigue que el apoderado hable. De ahí hasta el final encontramos la ultima parte del fragmento, dónde el protagonista vuelve a reflexionar trás el episodio de la caida. con respecto al desarrollo vemos que el fragmento es lineal, sin saltos en el tiempo. Además, el espacio es muy cerrado, lo que inscita más a esa sensación de aislamiento. 

Para acabar quiero destacar el simbolismo, en este texto hay un claro objeto simbólico y son las botas de charol: hace referencia a un simbolismo de autoridad , relacionado con militares; su crujido es un ruido que simboliza el poder del apoderado. 




No hay comentarios:

Publicar un comentario