domingo, 7 de febrero de 2016

Werther II

12 DE DICIEMBRE


“Querido Guillermo: Me encuentro en un estado que debe parecerse al de los que antiguamente se creían poseídos del espíritu maligno. No es el pesar, no es tampoco un deseo ardiente, sino una rabia sorda y sin nombre lo que me desgarra el pecho, me anuda la garganta y me sofoca. Sufro, quisiera huir de mí mismo, y paso las noches vagando por los parajes desiertos y sombríos de que abunda esta estación enemiga.


“Anoche salí. Sobrevino súbitamente el deshielo y supe que el río se había salido de madre, que todos los arroyos de Walheim corrían desbordados y que la inundación era completa en mi querido valle. Me dirigí a él cuando rayaba la medianoche, y presencié un espectáculo aterrador. Desde la cumbre de una roca vi a la claridad de la luna revolverse los torrentes por los campos, por las praderas y entre los vallados, devorándolo y sumergiéndolo todo; vi desaparecer el valle; vi en su lugar un mar rugiente y espumoso, azotado por el soplo de los huracanes. Después, profundas tinieblas; después la luna, que aparecía de nuevo para arrojar una siniestra claridad sobre aquel soberbio e imponente cuadro. Las olas rodaban con estrépito..., venían a estrellarse a mis pies violentamente… Un extraño temblor y una tentación inexplicable se apoderaron de mí. Me encontraba allí con los brazos extendidos hacia el abismo, acariciando la idea de arrojarme en él. Sí, arrojarme y sepultar conmigo en su fondo mis dolores y sufrimientos. Pero ¡ay qué desgraciado soy! No tuve fuerzas para concluir de una vez con mis males, mi hora no ha llegado todavía, lo conozco. ¡Ah, Guillermo!


¡Con qué placer hubiera dado esta pobre vida humana para confundirme con el huracán, rasgar con él los mares y agitar sus olas! ¡Ah!, ¿no alcanzaremos nunca esta dicha los que nos consumimos en nuestra prisión? ¡Qué tristeza se apoderó de mí cuando mis ojos se fijaron en el sitio donde había descansado con Carlota bajo un sauce después de un largo rato de paseo! También allí había llegado la inundación, y a duras penas pude distinguir la copa del sauce. Pensé entonces en la casa del juez en sus prados... El torrente debía de haber arrancado también nuestros pabellones y destruido nuestros lechos de césped. Un luminoso rayo del pasado brilló ante mi alma, como brilla en los sueños de un cautivo una ola de luz que le finge praderas ganado o grandezas de la vida. Yo estaba allí de pie... ¡Ah! ¿Es que me falta valor para morir? Yo debía... Y, sin embargo, heme aquí como una pobre vieja que recoge del suelo sus andrajos y va de puerta en puerta pidiendo pan para sostener y prolongar un instante más su miserable vida.”

Comentario acerca de este fragmento:


En este fragmento se nota y se ve facilmente el sufrimiento continuo de Werther y cómo piensa en quitarse su propia vida, todo esto se lo comunica a guillermo. Werther habla de su tristeza debido a su amor por Carlota ya que no es correspondido por ella y de como tuvo la tentación de matarse pero no fue frio y finalmente no se suicido. Así que el tema de este fragmento prodía ser perfectamente el gran sufrimiento de Werther, que lo lleva lentamente al deseo de suicidarse.


En este fragmento podemos ver varios temas que permanecerán toda la obra pero en este texto tengo que destacar uno en especial y es, el suicidio. Podemos ver como Werther realiza comentarios pesimistas y sangrientos o de asesinos, que nos hace imaginarnos el final. Podemos comentar y ver que en esta obra hay un tema que permace y es el amor no correspondido de Carlota y por lo que hace salen más temas como en este fragmento el suicidio. Werther nos hace ver cómo la única solución para el hombre romántico era la muerte. En el texto podemos encontrar pensamientos donde Werther expresa el gusto por cambiar su vida por la de cualquier otra persona o cuestiones o críticas a sí mismo, utilizando preguntas retóricas.



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El tiempo narrativo en la obra siempre será lineal. La acción se desarrolla poco a poco, para que al lector le llame la atención. Pero hay que decir ya que la novela es lineal que no se pasa el mismo tiempo entre novela y novela. Hay veces que el parón entre una de ella llega hasta siete días.

Debo destacar la manera de estructurar que utiliza Goethe: es una novela epistolar y donde Werther manda cartas a su amigo Guillermo, intentando trasmitirle sus sentimientos y desaventuras. El espacio en este fragmento y durante la obra es un lugar abierto, un pueblo Wahlheim, que no es real. 


Resultado de imagen de Werther suicidioResultado de imagen de Werther suicidioPara finalizar comentar que  el protagonista claro de este fragmento es el mismo que en toda la obra, Werther, que se encuentra en una situación en la que no sabe si suicidarse debido a su amor no correspondido por Carlota. También podemos añadir a Guillermo, el que recibe las cartas, pero este no actúa.. 




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